a Primera Guerra Mundial, (también llamada la Gran Guerra hasta 1939), fue un conflicto bélico mundial iniciado el 28 de julio de 1914 y finalizado el 11 de noviembre de 1918. Involucró a todas las grandes potencias del mundo, que se alinearon en dos bandos enfrentados: por un lado, los Aliados de la Triple Entente, y, por otro, las Potencias Centrales de la Triple Alianza.
En el transcurso del conflicto fueron movilizados más de 70 millones de militares, incluidos 60 millones de europeos,2 lo que lo convierte en una de las mayores guerras de la Historia. Murieron más de 9 millones de combatientes,3 muchos a causa de los avances tecnológicos de la industria armamentística, que hizo estragos contra una infantería que fue usada de forma masiva y temeraria.
El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero del trono del Imperio austro-húngaro, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, fue el detonante inmediato de la guerra, pero las causas subyacentes jugaron un papel decisivo, esencialmente el imperialismo de las políticas exteriores de grandes potencias europeas como el Imperio alemán, el Imperio austro-húngaro, el Imperio otomano, el Imperio ruso, el Imperio británico, Francia e Italia. El asesinato de Francisco Fernando por el nacionalista serbobosnio Gavrilo Princip dio como resultado un ultimátum de los Habsburgo al reino de Serbia. Las potencias europeas invocaron diversas alianzas formadas años y décadas atrás, por lo que sólo unas semanas después del magnicidio las grandes potencias estaban en guerra. A través de sus colonias, el conflicto pronto prendió por el mundo.
El 28 de julio, el conflicto dio comienzo con la invasión de Serbia por Austria-Hungría, seguida de la invasión de Bélgica, Luxemburgo y Francia por el Imperio alemán, y el ataque de Rusia contra Alemania. Tras ser frenado el avance alemán en dirección a París, el Frente Occidental se estabilizó en una guerra estática de desgaste basada en una extensa red de trincheras que apenas sufrió variaciones significativas hasta 1917. En el frente oriental, el ejército ruso luchó satisfactoriamente contra Austria-Hungría, pero fue obligado a retirarse por el ejército alemán. Se abrieron frentes adicionales tras la entrada en la guerra del Imperio otomano en 1914, Italia y Bulgaria en 1915 y Rumanía en 1916. El Imperio ruso colapsó en 1917 debido a la Revolución de Octubre, tras lo que dejó la guerra. Después de una ofensiva alemana a lo largo del Frente Occidental en 1918, las fuerzas de los Estados Unidos se unieron a los Aliados de la Triple Entente, que hicieron retroceder al ejército alemán en una serie de exitosas ofensivas. Tras la Revolución de Noviembre de 1918 que forzó la abdicación del Káiser, Alemania aceptó el armisticio el 11 del mismo mes.
Al final de la guerra cuatro potencias imperiales, los imperios Alemán, Ruso, Austro-Húngaro y Otomano, habían sido derrotados militar y políticamente y desaparecieron. Los imperios alemán y ruso perdieron una gran cantidad de territorios, mientras que el austro-húngaro y el otomano fueron completamente disueltos. El mapa de Europa Central fue redibujado con nuevos y pequeños estados y se creó la Sociedad de Naciones con la esperanza de prevenir otro conflicto similar. Los nacionalismos europeos, espoleados por la guerra y la disolución de los imperios, las repercusiones de la derrota alemana y los problemas generados por el Tratado de Versalles se consideran generalmente como factores del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. (Fuente extraida de Wikipedia)

Nazismo:
(http://es.wikipedia.org/wiki/Nazismo)
Nazismo es la contracción de la palabra alemana Nationalsozialismus, que significa nacionalsocialismo, y hace referencia a todo lo relacionado con la ideología y el régimen que gobernó Alemania de 1933 a 1945 con la llegada al poder del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores de Adolf Hitler (NSDAP,Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei), el autoproclamado Tercer Reich y Austria a partir de la Anschluss, así como los demás territorios que lo conformaron (Sudetes, Memel, Danzig y otras tierras en Polonia, Francia, Checoslovaquia, Hungría, Holanda, Dinamarca y Noruega). La Alemania de este período se conoce como la Alemania nazi.
El término "Nazi" deriva de las primeras dos sílabas del nombre oficial del partido: Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei o "NSDAP".1 Los miembros del partido se identificaban a sí mismos generalmente como "Nationalsozialisten" (Nacional socialistas) y solo raramente como "nazis". El origen y uso de "nazi" es similar al de "Sozi", palabra del lenguaje diario para designar a los miembros del Sozialdemokratische Partei Deutschlands (Partido Socialdemócrata de Alemania).2En 1933, cuando Hitler asumió poder en el gobierno alemán, el uso del término disminuyó en Alemania, aunque en Austria sus oponentes lo continuaron usando con una connotación despectiva.2 A partir de eso, el término ha adquirido una connotación crecientemente peyorativa.3
Contexto histórico
El nazismo es una ideología alemana gestada en los años 20 pero que no alcanzará importancia hasta los años 30, momento en que las duras condiciones de paz impuestas en el Tratado de Versalles (1919) se juntan con la grave crisis mundial del Jueves Negro en 1929 (ver Gran Depresión). En Alemania la situación es más acuciante aún, ya que a los devastadores efectos económicos se sumaba la obligación de pagar el tributo de la derrota en la Primera Guerra Mundial, y el descontento popular ante la injusta situación que hacía que las calles se llenaran de manifestaciones extremistas de toda índole, tanto de izquierda como de derecha.4
Esta situación culmina con el fuerte descrédito de las democracias liberales, dado que las dictaduras que surgieron demostraron ser capaces de controlar y resolver las crisis más efectivamente que las democracias.5 Tanto la URSS, como la Italia de Mussolini (quien fue elogiado por "hacer que los trenes corrieran a tiempo", es decir, por poner fin a las huelgas y caos económico que había dominado a ese país) y el Japón Imperial, países todos en los que se impusieron "gobiernos fuertes", no sólo resolvieron la crisis a mediados de los 30 sino que fueron percibidas como restaurando el orden social aún con anterioridad a esa solución a problemas económicos.6

Intento de demostración de la separación de las razas humanas (ver Poligenismo yCraneometría)
A esa crisis político económica hay que agregar una crisis ideológica aún anterior que se ha sugerido se extiende desde 1890 a 19307 y que ha sido caracterizado como una “revolución contra el positivismo” (Hughes, op. cit). Tanto los valores como las aproximaciones a la sociedad y la política que formaban la base de la civilización occidental fueron percibidas como superadas reliquias del racionalismo proveniente de la ilustración. Específicamente tanto el fascismo como los desarrollos intelectuales que lo antecedieron buscaron transcender lo que se percibía como la decadencia del occidente.8 (ver, por ejemplo: La decadencia de Occidente)
Consecuentemente el Zeitgeist de esa época puede ser descrito como una amalgama o mezcla de ideas caracterizado por un rechazo al racionalismo, proceso que es generalmente percibido como iniciándose con Nietzsche, junto a tentativas de incorporar "explicaciones científicas" a preconcepciones o incluso prejuicios explicativos del mundo, por ejemplo, un racismo latente, que dieron origen a propuestas tales como las de la eugenesia, etc, y en lo político, bajo la influencia de pensadores tales como Georges Sorel, Vilfredo Pareto,9 10 Martin Heidegger (supuestamente11 ), Gaetano Mosca, y, especialmente, Robert Michels; a percepciones político elitistas basadas en un culto del héroe y la fuerza que culminan en una versión del darwinismo social.12 Percepciones que adquieren connotaciones más extremas en su divulgación y vulgarización. (Hughes, op. cit).
Como influencia importante en el desarrollo de ese Zeitgeist se puede mencionar la obra de Arthur de Gobineau, quien propuso que en cada nación hay una diferencia racial entre los comunes y las clases dirigentes. Estos últimos serían todos miembros de la raza aria, quienes son no solo la razadominante pero también la creativa.13 Posteriormente Houston Stewart Chamberlain identifica «los arios» con los teutones. En adición a tratar de demostrar que todos los grandes personajes de la historia (incluido Jesús, Julio César, Voltaire, etc) fueron realmente arios, agrega: «Los teutones son el alma de nuestra civilización. La importancia de cualquier nación, en la medida que es un poder actual, está en relación directa a la genuina sangre teutona presente en su población».14 (específicar página) Múltiples autores también resaltan el papel que tuvo la teoría evolucionista, y el darwinismo social incorporados a la ideología nazi, como factores que propiciaron la posterior generación de racismo, la creación del nacionalismo, la propagación de la política neoimperialista y parte diversos pilares ideológicos del nazismo basados en la aplicación política de la idea de la "supremacía del más fuerte".15 16 17 18 19 20 21
También de importancia fueron percepciones que se pueden ver ejemplificadas en la obra de, por ejemplo Benjamin Kidd, quien propuso: «Nuestra civilización ha sido dada a luz como resultado de un proceso de fuerza sin paralelos en la historia de la raza.. Por épocas incontables el combativo macho europeo se ha desbordado a través de Europa en sucesivas olas de avance y conquista, venciendo, exterminando, aplastando, dominando, tomando posesión. Los más aptos, que han sobrevivido esas sucesivas olas de conquista, son los más aptos por el derecho de la fuerza y en virtud de un proceso de selección militar, probablemente el más largo en la historia, el más duro, probablemente el más elevante al que la raza ha sido sometida» (p 4-5). Para Kidd el combativo macho europeo es un pagano -que a rinde homenaje pero no entiende ni acepta en su corazón la validez de «una religión que es la total negación de la fuerza». Ese macho europeo ha introducido el «espíritu de la guerra» en «todas las instituciones que ha creado» y «la creencia que la fuerza es el principio último del mundo». Ese «macho de la civilización occidental ha llegado a ser por la fuerza de las circunstancias el supremo animal de combate de la creación. La Historia y la Selección Natural lo han hecho lo que es» ( p 7). «por la fuerza ha conquistado el mundo y por la fuerza lo controla».22
Otros visiones de influencia en esa percepción son los de Oswald Spengler, para quien Benito Mussolini era el parangón del nuevo César, que se levantará del occidente en ruinas para reinar en la "era de la civilización avanzada", por analogía a los cesares de la Antigüedad.

Ilustración en una postal austríaca (1919).
En Alemania específicamente esa rebelión contra el racionalismo dio origen, entre otras cosas, a una variedad de asociaciones que promovían un retorno a visiones romantizadas del pasado alemán (ver Völkisch) en lo cual Richard Wagner tuvo alguna influencia23 - y una sociedad ocultista y semi secreta, la Thule-Gesellschaft (Sociedad Thule) -basada en la ariosofía y primeros en usar la esvástica en el contexto de la época- que patrocinó al Deutsche Arbeiterpartei (DAP), más tarde transformado por Adolf Hitler en el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores.24
A lo anterior se ha sugerido que hay que agregar factores específicamente alemanes. A pesar que Maurice Duverger considera tales consideraciones pocos convincentes a fin de explicar el desarrollo del nazismo25 se ha afirmado que no se puede explicar el nazismo sin considerar su origen26 y que entre los factores que explican ese origen se debe mencionar una tradición cultural ("volkgeist" o espíritu alemán)27 -que se remonta a personajes tales Lorenz von Stein y Bismarck (ver Estado Social)- en la cual el Estado adquiría poderes dictatoriales, demandando orden, disciplina y control social estricto a fin de de garantizar crecimiento y el bienestar económico de la población.28
Esa tradición se transforma, bajo la influencia de personajes tales como Ernst Forsthoff (jurista conservador de gran influencia), quien, a partir del periodo de la República de Weimar, postula que los individuos están subordinados ya sea al «Estado absoluto» o al «Volk», bajo la dirección de un Líder o Führer.29

"Cuidado que no se repita" (1920) .- "Caballero teutón" amenazado por soldado polaco y traicionado por socialista (gorra frigia roja).
El nazismo transforma, sin mucha dificultad, ese culto a la fuerza del más fuerte que es el ario en un antisemitismo puro y simple, utilizando la preexistente leyenda de una conspiración judía para hacerse con el control mundial (ver Nuevo Orden Mundial (conspiración) y Los protocolos de los sabios de Sion) para explicar la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial: el ejército de ese país fue traicionado y "apuñalado en la espalda" -verDolchstosslegende30 - por los bolcheviques y judíos. Esa "traición" se extiende al gobierno (social demócrata) de la República de Weimar que permite ahora que esos mismos judíos y otros financieros se beneficien de la inflación, y otros problemas que afectan a los alemanes.31 (ver hiperinflación en la República de Weimar). Aduciendo además que muchos de los principales líderes comunistas son también judíos asimilan ambos conceptos en una gran «conspiración judeo-marxista»32
El nazismo se concreta como una ideología totalitario de tipo fascista en la medida en que se caracteriza por dar una importancia central y absoluta al estado -a partir del cual se debe organizar toda actividad nacional33 (ver Gleichschaltung) representado o encarnado y bajo la dirección o liderazgo de un caudillo supremo, en este caso Hitler, y por proponer un racismo, nacionalismo e imperialismo visceral que debe llevar a conquistar los pueblos que se consideren inferiores. (ver Lebensraum). A partir de 1926, Hitler centralizo incrementalmente la capacidad de decisiones en el partido. Los dirigentes locales y regionales, etc, no eran electos, sino nombrados, de acuerdo al Führerprinzip (principio del Líder) directamente por Hitler, y a él respondían, demandando, a su vez, obediencia absoluta de sus subordinados. El poder y autoridad emanaba del líder, no de la base.34 35 36
Nazismo y Hitler
Se ha sugerido que Hitler "es uno de esos pocos individuos de los cuales se puede decir con absoluta certeza que: sin él, el curso de la historia habría sido diferente",37 o, que sin él, las cosas habrían sido muy diferentes.38
Hay poca duda que Hitler poseía un carisma y capacidad oratoria, pero también una ambición excepcional. Alguien quien -con una falta de escrúpulos absoluta- estaba dispuesto a sacrificar lo que fuera considerara necesario en aras de sus objetivos. Pero tampoco hay duda que tanto los objetivos como los medios eran avalados por el Zeitgeist, y que Hitler encapsuló -voluntaria o accidentalmente- lo peor de ese espíritu de su época.39 Si bien es posiblemente correcto que sin Hitler el nazismo no habría sido lo que fue, no es menos cierto que sin ese zeitgeist Hitler no habría sido lo que fue.

Retrato a lápiz de Adolf Hitler, 1923
Hitler conoció ese zeitgeist cuando vivió en Viena, entre 1908 y 1913, tratando de ganarse la vida como pintor. La Viena que Hitler conoció no solo era la ciudad culta y cosmopolita de la visión general sino también la que ha sido descrita como un cloaca de antisemitismo, racismo y políticas corruptas, con un parlamento -que Hitler visitó numerosas veces- paralizado por disensiones raciales y sectoriales intransigentes. Es ahí -se ha aducido- que Hitler adquirió su desprecio por la democracia, ahí donde vio por primera vez el saludo "heil" -entre los seguidores del pangermanista y antisemita radical Georg von Schönerer- y ahí adonde aprendió acerca de la propuesta de la eugenesia.40
Después de la Gran Guerra Hitler permaneció en el ejército donde fue asignado a una unidad especial -el "Departamento de Educación y Propaganda" - del Ejército de Baviera, bajo el comando del capitán Karl Mayr. Una función importante de ese departamento era dar a los soldados una razón aceptable -desde el punto de vista del ejército- de su derrota en la guerra. Esa razón se encontró fácilmente, dado el "espíritu de la época" y el del ejército, en "la traición de los judíos y comunistas".
En julio de 1919, Hitler fue asignado a un "Comando de Inteligencia" y ordenado espiar un pequeño grupo -autodenominado "Partido de los Obreros Alemanes" (DAP por sus siglas en alemán)- bajo sospecha de ser marxista o, por lo menos, socialista.41 - Hitler se impresionó con la visión nacionalista y de solidaridad entre todos los miembros de la sociedad -pero anticomunista y antisemita- de Anton Drexler -fundador del grupo - quien a su vez, fue impresionado por la oratoria de Hitler: cuando uno de los miembros sugirió separar Baviera de Alemania y unificarla con Austria, Hitler pronunció un discurso oponiéndose y llamando en su lugar a "engrandecer a Alemania". Consecuentemente Dressler le ofreció al espía que se hiciera miembro de la organización, lo que Hitler hizo el 12 de diciembre de 1919,42 convirtiéndose en el 55º individuo a ingresar43 Al mismo tiempo se integró al Comité Ejecutivo del Partido, como séptimo integrante.44 -Años después Hitler proclamó haber sido el séptimo en unirse al partido, afirmación que se ha demostrado ser falsa.45

Copia (falsificada) del Carnet de Afiliación al Partido de los Trabajadores de Hitler. El número real de su membresía era el 550 (55, el 500 era agregado para dar la impresión de un grupo más grande) pero con posterioridad el número de Hitler fue reducido para dar la impresión que Hitler fue uno de los fundadores del "partido".46
Hitler llegó a ser el protegido de Dietrich Eckart, otro de los fundadores y miembro de la Sociedad Thule, quien -junto con el resto de esa sociedad- creían en la llegada inminente de un "Mesías alemán".47 Eckart -con ambiciones de poeta- había escrito acerca del "El Sin nombre", "El que todos sienten pero ninguno ha visto" y en Hitler creyó encontrarlo,48 lo que se vio reforzado por su éxito como orador, pero el resto de los directores "del partido" lo encontraban prepotente y egoísta. Hitler reaccionó -julio de 1921- ofreciendo dimitir o ser nombrado jefe del partido (reemplazando a Drexler) con poderes ilimitados. El asunto fue finalmente puesto a una reunión general. La propuesta de Hitler fue aprobada por 543 votos a favor y uno en contra. En la reunión siguiente (29 de julio de 1921) del recientemente renombrado Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes, Hitler fue introducido -por primera vez- como Führer.
Esa posición fue conveniente para Hitler y su personalidad o estilo, librándolo de la obligación de tener que seguir cualquier programa o compromiso que no fuera conveniente en el momento, incluyendo las propuestas por él mismo. Pero de nuevo, no vemos la acción de un genio político, sino el resultado de, por un lado, el de la ilusión de personajes tales como Eckart y, por el otro, de la propuesta de sectores conservadores y nacionalista -tales como la de Forsthoff - que fueron utilizadas para producir una situación tal que le permiten proclamar: "Yo soy el partido".49
Así, los principales ideólogos del partido cuando éste llega al poder - Walter Darré, Dietrich Eckart,Hans Frank,Rudolf Hess, Heinrich Himmler, Robert Ley, Julius Streicher, Alfred Rosenberg, etc- muestran, entre los elementos que los caracterizan, una fe ciega en un líder, Hitler, quien es concebido como encarnando todas las calidades y Voluntad de poder o vida de "la nación" y -como tal, el único que puede determinar que es y no correcto, aceptable o incluso ético. En las palabras de un jerarca nazi: "Si el pueblo tiene confianza, y si la verdadera dirección popular esta presente, el Führer será capaz de hacer lo que desee con la nación... la gente le obedecerá ciegamente y ciegamente lo seguirán. El Führer siempre tiene la razón. Cada uno y hasta el último ciudadano debe decirlo (...) Sí, Uds. que nos llamaban sin dios, hemos encontrado nuestra fe en Adolf Hitler y a través de él hemos encontrado a Dios una vez más. Esa es la grandeza de nuestro día. Y esa es nuestra buena fortuna"50

El libro Mein Kampf.
Poseen también un enemigo mortal, responsable de todos los problemas que han afectado a los arios a través de la historia: las razas inferiores oUntermensch - (tales como los eslavos, los gitanos, y, especialmente, los judíos, responsables de la Conspiración judeo-masónico-comunista-internacional). Enemigos no solo mortales pero ineludibles, no solo porque así lo determina las leyes biológicas mismas, sino porque así lo determina el único que puede determinar esas cosas: Hitler, el Führer que nunca se equivoca, en su Mein Kampf. Los arios, como Raza superior es de donde viene el hombre creador, viril y guerrero. De esa raza proceden todos los triunfos de la especie humana. Sin embargo, también creen, como Spengler, que las civilizaciones creadas por los arios decaían y morían una vez sus elementos representativos se mezclaban racialmente con miembros de esas otras razas: "El resultado de todo cruce racial es, brevemente, siempre el siguiente: (a) descenso de la raza más alta. (b) regresión física e intelectual y consecuentemente el comienzo de una lenta pero inevitable enfermedad. Causar tal desarrollo es, entonces, nada pero un pecado contra el creador eterno. Y como pecado será tratado".-51
Una de las primeras medidas de Hitler como 'Führer' de los nazis fue organizar un grupo selecto, las Grupos de Asalto o SA -bajo control de uno de sus incondicionales, el ex oficial de ejército Ernst Röhm - y ordenarles "confrontar" socialistas en las calles. Esto llevó a un incremento en la popularidad del partido nazi entre sectores más extremos en los bares y cantinas en los que los nazis organizaban sus reuniones y de ahí, entre los "nacionalistas extremos" de la población general.52 Entre las figuras que se unieron a los nazis se puede destacar a Heinrich Himmler; Hermann Göring y Joseph Goebbels. Las SA crecieron rápidamente, atrayendo miles de reclutas53 al punto que -en 1922- se hizo posible y necesario crear una división para "novatos" de 14 a 18 años - la Jugendbund o Hermandad de los jóvenes- que eventualmente se transformó en las Juventudes Hitlerianas.
Tras encabezar un fallido intento de golpe de Estado en 1923, contra la República de Weimar, Hitler es condenado a prisión y recluido en un castillo. Una condena de 5 años, de la que finalmente solo cumplió once meses, le permitió escribir el libro semiautobiográfico Mein Kampf '(Mi lucha)' que pronto se convierte en el elemento que le faltaba al colectivo, un libro casi sagrado. En él declara firmemente su antisemitismo y su anticomunismo y deja claro que los arios son una raza superior a todas las demás.
En febrero de 1926 Hitler -en un discurso frente alrededor de sesenta de sus seguidores más selectos, incluyendo los gauleiteres- repudió las posiciones "socialistas" anteriores del partido, enfatizando que "el verdadero enemigo son los judíos", y que tanto el socialismo como la URSS -como creaciones judías- debían ser destruidas y que la propiedad privada debía ser respetada por los nazis.54 Esto horrorizó a algunos de sus seguidores más cercanos y llevó al comienzo de una ruptura con la facción de Gregor Strasser, pero posibilitaba un acuerdo con sectores derechistas en el gobierno. Uno de los resultados inmediatos de ese vuelco a la derecha fue que en 1927 Wilhelm Keppler -un empresario- se unió al partido nazi. Y a través de él algunos otros -tales como Hjalmar Schacht (más tarde, ministro de economía de los nazis), Fritz Thyssen y el banquero Kurt von Schroeder- aceptaron financiar al partido.55 .56 Esto se vio facilitado por la llegada de la crisis de 1929, lo que aumentó el caudal electoral nazi, llegando éste a obtener el 37% del voto popular (abril de 1932), con un aumento en la membresía de 27 000 en 1925 a más de 800 000 en 1931.
Nazismo es la contracción de la palabra alemana Nationalsozialismus, que significa nacionalsocialismo, y hace referencia a todo lo relacionado con la ideología y el régimen que gobernó Alemania de 1933 a 1945 con la llegada al poder del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores de Adolf Hitler (NSDAP,Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei), el autoproclamado Tercer Reich y Austria a partir de la Anschluss, así como los demás territorios que lo conformaron (Sudetes, Memel, Danzig y otras tierras en Polonia, Francia, Checoslovaquia, Hungría, Holanda, Dinamarca y Noruega). La Alemania de este período se conoce como la Alemania nazi.
El término "Nazi" deriva de las primeras dos sílabas del nombre oficial del partido: Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei o "NSDAP".1 Los miembros del partido se identificaban a sí mismos generalmente como "Nationalsozialisten" (Nacional socialistas) y solo raramente como "nazis". El origen y uso de "nazi" es similar al de "Sozi", palabra del lenguaje diario para designar a los miembros del Sozialdemokratische Partei Deutschlands (Partido Socialdemócrata de Alemania).2En 1933, cuando Hitler asumió poder en el gobierno alemán, el uso del término disminuyó en Alemania, aunque en Austria sus oponentes lo continuaron usando con una connotación despectiva.2 A partir de eso, el término ha adquirido una connotación crecientemente peyorativa.3
Contexto histórico
El nazismo es una ideología alemana gestada en los años 20 pero que no alcanzará importancia hasta los años 30, momento en que las duras condiciones de paz impuestas en el Tratado de Versalles (1919) se juntan con la grave crisis mundial del Jueves Negro en 1929 (ver Gran Depresión). En Alemania la situación es más acuciante aún, ya que a los devastadores efectos económicos se sumaba la obligación de pagar el tributo de la derrota en la Primera Guerra Mundial, y el descontento popular ante la injusta situación que hacía que las calles se llenaran de manifestaciones extremistas de toda índole, tanto de izquierda como de derecha.4
Esta situación culmina con el fuerte descrédito de las democracias liberales, dado que las dictaduras que surgieron demostraron ser capaces de controlar y resolver las crisis más efectivamente que las democracias.5 Tanto la URSS, como la Italia de Mussolini (quien fue elogiado por "hacer que los trenes corrieran a tiempo", es decir, por poner fin a las huelgas y caos económico que había dominado a ese país) y el Japón Imperial, países todos en los que se impusieron "gobiernos fuertes", no sólo resolvieron la crisis a mediados de los 30 sino que fueron percibidas como restaurando el orden social aún con anterioridad a esa solución a problemas económicos.6
A esa crisis político económica hay que agregar una crisis ideológica aún anterior que se ha sugerido se extiende desde 1890 a 19307 y que ha sido caracterizado como una “revolución contra el positivismo” (Hughes, op. cit). Tanto los valores como las aproximaciones a la sociedad y la política que formaban la base de la civilización occidental fueron percibidas como superadas reliquias del racionalismo proveniente de la ilustración. Específicamente tanto el fascismo como los desarrollos intelectuales que lo antecedieron buscaron transcender lo que se percibía como la decadencia del occidente.8 (ver, por ejemplo: La decadencia de Occidente)
Consecuentemente el Zeitgeist de esa época puede ser descrito como una amalgama o mezcla de ideas caracterizado por un rechazo al racionalismo, proceso que es generalmente percibido como iniciándose con Nietzsche, junto a tentativas de incorporar "explicaciones científicas" a preconcepciones o incluso prejuicios explicativos del mundo, por ejemplo, un racismo latente, que dieron origen a propuestas tales como las de la eugenesia, etc, y en lo político, bajo la influencia de pensadores tales como Georges Sorel, Vilfredo Pareto,9 10 Martin Heidegger (supuestamente11 ), Gaetano Mosca, y, especialmente, Robert Michels; a percepciones político elitistas basadas en un culto del héroe y la fuerza que culminan en una versión del darwinismo social.12 Percepciones que adquieren connotaciones más extremas en su divulgación y vulgarización. (Hughes, op. cit).
Como influencia importante en el desarrollo de ese Zeitgeist se puede mencionar la obra de Arthur de Gobineau, quien propuso que en cada nación hay una diferencia racial entre los comunes y las clases dirigentes. Estos últimos serían todos miembros de la raza aria, quienes son no solo la razadominante pero también la creativa.13 Posteriormente Houston Stewart Chamberlain identifica «los arios» con los teutones. En adición a tratar de demostrar que todos los grandes personajes de la historia (incluido Jesús, Julio César, Voltaire, etc) fueron realmente arios, agrega: «Los teutones son el alma de nuestra civilización. La importancia de cualquier nación, en la medida que es un poder actual, está en relación directa a la genuina sangre teutona presente en su población».14 (específicar página) Múltiples autores también resaltan el papel que tuvo la teoría evolucionista, y el darwinismo social incorporados a la ideología nazi, como factores que propiciaron la posterior generación de racismo, la creación del nacionalismo, la propagación de la política neoimperialista y parte diversos pilares ideológicos del nazismo basados en la aplicación política de la idea de la "supremacía del más fuerte".15 16 17 18 19 20 21
También de importancia fueron percepciones que se pueden ver ejemplificadas en la obra de, por ejemplo Benjamin Kidd, quien propuso: «Nuestra civilización ha sido dada a luz como resultado de un proceso de fuerza sin paralelos en la historia de la raza.. Por épocas incontables el combativo macho europeo se ha desbordado a través de Europa en sucesivas olas de avance y conquista, venciendo, exterminando, aplastando, dominando, tomando posesión. Los más aptos, que han sobrevivido esas sucesivas olas de conquista, son los más aptos por el derecho de la fuerza y en virtud de un proceso de selección militar, probablemente el más largo en la historia, el más duro, probablemente el más elevante al que la raza ha sido sometida» (p 4-5). Para Kidd el combativo macho europeo es un pagano -que a rinde homenaje pero no entiende ni acepta en su corazón la validez de «una religión que es la total negación de la fuerza». Ese macho europeo ha introducido el «espíritu de la guerra» en «todas las instituciones que ha creado» y «la creencia que la fuerza es el principio último del mundo». Ese «macho de la civilización occidental ha llegado a ser por la fuerza de las circunstancias el supremo animal de combate de la creación. La Historia y la Selección Natural lo han hecho lo que es» ( p 7). «por la fuerza ha conquistado el mundo y por la fuerza lo controla».22
Otros visiones de influencia en esa percepción son los de Oswald Spengler, para quien Benito Mussolini era el parangón del nuevo César, que se levantará del occidente en ruinas para reinar en la "era de la civilización avanzada", por analogía a los cesares de la Antigüedad.
En Alemania específicamente esa rebelión contra el racionalismo dio origen, entre otras cosas, a una variedad de asociaciones que promovían un retorno a visiones romantizadas del pasado alemán (ver Völkisch) en lo cual Richard Wagner tuvo alguna influencia23 - y una sociedad ocultista y semi secreta, la Thule-Gesellschaft (Sociedad Thule) -basada en la ariosofía y primeros en usar la esvástica en el contexto de la época- que patrocinó al Deutsche Arbeiterpartei (DAP), más tarde transformado por Adolf Hitler en el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores.24
A lo anterior se ha sugerido que hay que agregar factores específicamente alemanes. A pesar que Maurice Duverger considera tales consideraciones pocos convincentes a fin de explicar el desarrollo del nazismo25 se ha afirmado que no se puede explicar el nazismo sin considerar su origen26 y que entre los factores que explican ese origen se debe mencionar una tradición cultural ("volkgeist" o espíritu alemán)27 -que se remonta a personajes tales Lorenz von Stein y Bismarck (ver Estado Social)- en la cual el Estado adquiría poderes dictatoriales, demandando orden, disciplina y control social estricto a fin de de garantizar crecimiento y el bienestar económico de la población.28
Esa tradición se transforma, bajo la influencia de personajes tales como Ernst Forsthoff (jurista conservador de gran influencia), quien, a partir del periodo de la República de Weimar, postula que los individuos están subordinados ya sea al «Estado absoluto» o al «Volk», bajo la dirección de un Líder o Führer.29
El nazismo transforma, sin mucha dificultad, ese culto a la fuerza del más fuerte que es el ario en un antisemitismo puro y simple, utilizando la preexistente leyenda de una conspiración judía para hacerse con el control mundial (ver Nuevo Orden Mundial (conspiración) y Los protocolos de los sabios de Sion) para explicar la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial: el ejército de ese país fue traicionado y "apuñalado en la espalda" -verDolchstosslegende30 - por los bolcheviques y judíos. Esa "traición" se extiende al gobierno (social demócrata) de la República de Weimar que permite ahora que esos mismos judíos y otros financieros se beneficien de la inflación, y otros problemas que afectan a los alemanes.31 (ver hiperinflación en la República de Weimar). Aduciendo además que muchos de los principales líderes comunistas son también judíos asimilan ambos conceptos en una gran «conspiración judeo-marxista»32
El nazismo se concreta como una ideología totalitario de tipo fascista en la medida en que se caracteriza por dar una importancia central y absoluta al estado -a partir del cual se debe organizar toda actividad nacional33 (ver Gleichschaltung) representado o encarnado y bajo la dirección o liderazgo de un caudillo supremo, en este caso Hitler, y por proponer un racismo, nacionalismo e imperialismo visceral que debe llevar a conquistar los pueblos que se consideren inferiores. (ver Lebensraum). A partir de 1926, Hitler centralizo incrementalmente la capacidad de decisiones en el partido. Los dirigentes locales y regionales, etc, no eran electos, sino nombrados, de acuerdo al Führerprinzip (principio del Líder) directamente por Hitler, y a él respondían, demandando, a su vez, obediencia absoluta de sus subordinados. El poder y autoridad emanaba del líder, no de la base.34 35 36
Nazismo y Hitler
Se ha sugerido que Hitler "es uno de esos pocos individuos de los cuales se puede decir con absoluta certeza que: sin él, el curso de la historia habría sido diferente",37 o, que sin él, las cosas habrían sido muy diferentes.38
Hay poca duda que Hitler poseía un carisma y capacidad oratoria, pero también una ambición excepcional. Alguien quien -con una falta de escrúpulos absoluta- estaba dispuesto a sacrificar lo que fuera considerara necesario en aras de sus objetivos. Pero tampoco hay duda que tanto los objetivos como los medios eran avalados por el Zeitgeist, y que Hitler encapsuló -voluntaria o accidentalmente- lo peor de ese espíritu de su época.39 Si bien es posiblemente correcto que sin Hitler el nazismo no habría sido lo que fue, no es menos cierto que sin ese zeitgeist Hitler no habría sido lo que fue.
Hitler conoció ese zeitgeist cuando vivió en Viena, entre 1908 y 1913, tratando de ganarse la vida como pintor. La Viena que Hitler conoció no solo era la ciudad culta y cosmopolita de la visión general sino también la que ha sido descrita como un cloaca de antisemitismo, racismo y políticas corruptas, con un parlamento -que Hitler visitó numerosas veces- paralizado por disensiones raciales y sectoriales intransigentes. Es ahí -se ha aducido- que Hitler adquirió su desprecio por la democracia, ahí donde vio por primera vez el saludo "heil" -entre los seguidores del pangermanista y antisemita radical Georg von Schönerer- y ahí adonde aprendió acerca de la propuesta de la eugenesia.40
Después de la Gran Guerra Hitler permaneció en el ejército donde fue asignado a una unidad especial -el "Departamento de Educación y Propaganda" - del Ejército de Baviera, bajo el comando del capitán Karl Mayr. Una función importante de ese departamento era dar a los soldados una razón aceptable -desde el punto de vista del ejército- de su derrota en la guerra. Esa razón se encontró fácilmente, dado el "espíritu de la época" y el del ejército, en "la traición de los judíos y comunistas".
En julio de 1919, Hitler fue asignado a un "Comando de Inteligencia" y ordenado espiar un pequeño grupo -autodenominado "Partido de los Obreros Alemanes" (DAP por sus siglas en alemán)- bajo sospecha de ser marxista o, por lo menos, socialista.41 - Hitler se impresionó con la visión nacionalista y de solidaridad entre todos los miembros de la sociedad -pero anticomunista y antisemita- de Anton Drexler -fundador del grupo - quien a su vez, fue impresionado por la oratoria de Hitler: cuando uno de los miembros sugirió separar Baviera de Alemania y unificarla con Austria, Hitler pronunció un discurso oponiéndose y llamando en su lugar a "engrandecer a Alemania". Consecuentemente Dressler le ofreció al espía que se hiciera miembro de la organización, lo que Hitler hizo el 12 de diciembre de 1919,42 convirtiéndose en el 55º individuo a ingresar43 Al mismo tiempo se integró al Comité Ejecutivo del Partido, como séptimo integrante.44 -Años después Hitler proclamó haber sido el séptimo en unirse al partido, afirmación que se ha demostrado ser falsa.45
Hitler llegó a ser el protegido de Dietrich Eckart, otro de los fundadores y miembro de la Sociedad Thule, quien -junto con el resto de esa sociedad- creían en la llegada inminente de un "Mesías alemán".47 Eckart -con ambiciones de poeta- había escrito acerca del "El Sin nombre", "El que todos sienten pero ninguno ha visto" y en Hitler creyó encontrarlo,48 lo que se vio reforzado por su éxito como orador, pero el resto de los directores "del partido" lo encontraban prepotente y egoísta. Hitler reaccionó -julio de 1921- ofreciendo dimitir o ser nombrado jefe del partido (reemplazando a Drexler) con poderes ilimitados. El asunto fue finalmente puesto a una reunión general. La propuesta de Hitler fue aprobada por 543 votos a favor y uno en contra. En la reunión siguiente (29 de julio de 1921) del recientemente renombrado Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes, Hitler fue introducido -por primera vez- como Führer.
Esa posición fue conveniente para Hitler y su personalidad o estilo, librándolo de la obligación de tener que seguir cualquier programa o compromiso que no fuera conveniente en el momento, incluyendo las propuestas por él mismo. Pero de nuevo, no vemos la acción de un genio político, sino el resultado de, por un lado, el de la ilusión de personajes tales como Eckart y, por el otro, de la propuesta de sectores conservadores y nacionalista -tales como la de Forsthoff - que fueron utilizadas para producir una situación tal que le permiten proclamar: "Yo soy el partido".49
Así, los principales ideólogos del partido cuando éste llega al poder - Walter Darré, Dietrich Eckart,Hans Frank,Rudolf Hess, Heinrich Himmler, Robert Ley, Julius Streicher, Alfred Rosenberg, etc- muestran, entre los elementos que los caracterizan, una fe ciega en un líder, Hitler, quien es concebido como encarnando todas las calidades y Voluntad de poder o vida de "la nación" y -como tal, el único que puede determinar que es y no correcto, aceptable o incluso ético. En las palabras de un jerarca nazi: "Si el pueblo tiene confianza, y si la verdadera dirección popular esta presente, el Führer será capaz de hacer lo que desee con la nación... la gente le obedecerá ciegamente y ciegamente lo seguirán. El Führer siempre tiene la razón. Cada uno y hasta el último ciudadano debe decirlo (...) Sí, Uds. que nos llamaban sin dios, hemos encontrado nuestra fe en Adolf Hitler y a través de él hemos encontrado a Dios una vez más. Esa es la grandeza de nuestro día. Y esa es nuestra buena fortuna"50
Poseen también un enemigo mortal, responsable de todos los problemas que han afectado a los arios a través de la historia: las razas inferiores oUntermensch - (tales como los eslavos, los gitanos, y, especialmente, los judíos, responsables de la Conspiración judeo-masónico-comunista-internacional). Enemigos no solo mortales pero ineludibles, no solo porque así lo determina las leyes biológicas mismas, sino porque así lo determina el único que puede determinar esas cosas: Hitler, el Führer que nunca se equivoca, en su Mein Kampf. Los arios, como Raza superior es de donde viene el hombre creador, viril y guerrero. De esa raza proceden todos los triunfos de la especie humana. Sin embargo, también creen, como Spengler, que las civilizaciones creadas por los arios decaían y morían una vez sus elementos representativos se mezclaban racialmente con miembros de esas otras razas: "El resultado de todo cruce racial es, brevemente, siempre el siguiente: (a) descenso de la raza más alta. (b) regresión física e intelectual y consecuentemente el comienzo de una lenta pero inevitable enfermedad. Causar tal desarrollo es, entonces, nada pero un pecado contra el creador eterno. Y como pecado será tratado".-51
Una de las primeras medidas de Hitler como 'Führer' de los nazis fue organizar un grupo selecto, las Grupos de Asalto o SA -bajo control de uno de sus incondicionales, el ex oficial de ejército Ernst Röhm - y ordenarles "confrontar" socialistas en las calles. Esto llevó a un incremento en la popularidad del partido nazi entre sectores más extremos en los bares y cantinas en los que los nazis organizaban sus reuniones y de ahí, entre los "nacionalistas extremos" de la población general.52 Entre las figuras que se unieron a los nazis se puede destacar a Heinrich Himmler; Hermann Göring y Joseph Goebbels. Las SA crecieron rápidamente, atrayendo miles de reclutas53 al punto que -en 1922- se hizo posible y necesario crear una división para "novatos" de 14 a 18 años - la Jugendbund o Hermandad de los jóvenes- que eventualmente se transformó en las Juventudes Hitlerianas.
Tras encabezar un fallido intento de golpe de Estado en 1923, contra la República de Weimar, Hitler es condenado a prisión y recluido en un castillo. Una condena de 5 años, de la que finalmente solo cumplió once meses, le permitió escribir el libro semiautobiográfico Mein Kampf '(Mi lucha)' que pronto se convierte en el elemento que le faltaba al colectivo, un libro casi sagrado. En él declara firmemente su antisemitismo y su anticomunismo y deja claro que los arios son una raza superior a todas las demás.
En febrero de 1926 Hitler -en un discurso frente alrededor de sesenta de sus seguidores más selectos, incluyendo los gauleiteres- repudió las posiciones "socialistas" anteriores del partido, enfatizando que "el verdadero enemigo son los judíos", y que tanto el socialismo como la URSS -como creaciones judías- debían ser destruidas y que la propiedad privada debía ser respetada por los nazis.54 Esto horrorizó a algunos de sus seguidores más cercanos y llevó al comienzo de una ruptura con la facción de Gregor Strasser, pero posibilitaba un acuerdo con sectores derechistas en el gobierno. Uno de los resultados inmediatos de ese vuelco a la derecha fue que en 1927 Wilhelm Keppler -un empresario- se unió al partido nazi. Y a través de él algunos otros -tales como Hjalmar Schacht (más tarde, ministro de economía de los nazis), Fritz Thyssen y el banquero Kurt von Schroeder- aceptaron financiar al partido.55 .56 Esto se vio facilitado por la llegada de la crisis de 1929, lo que aumentó el caudal electoral nazi, llegando éste a obtener el 37% del voto popular (abril de 1932), con un aumento en la membresía de 27 000 en 1925 a más de 800 000 en 1931.
Fascismo:
(http://es.wikipedia.org/wiki/Fascismo)


Benito Mussolini y Adolf Hitler.

Adolf Hitler y Francisco Franco.
El fascismo es una ideología y un movimiento político que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939) creado por Benito Mussolini. El término proviene del italiano fascio (‘haz, fasces’), y éste a su vez del latín fasces (plural de fascis).
El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista,1 2 mientras su base intelectual plantea la sumisión de la razón a la voluntad y la acción, aplicando un nacionalismo fuertemente identitario con componentesvictimistas o revanchistas que conducen a la violencia ya sea de las masas adoctrinadas o de las corporaciones de seguridad del régimen contra los que el Estado define como enemigos por medio de un eficaz aparato de propaganda, aunado a un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas o derechas), lo que no impide que habitualmente diferentes enfoques ideológicos proporcionen diferentes visiones del fascismo. Los ejemplos más comunes, se dan en la historiografía, la politología y otras ciencias sociales de orientación marxista, al ubicar al fascismo en la extrema derecha, vinculándolo con la plutocracia, e identificándolo algunas veces como una variante del capitalismo de Estado,3 o bien de orientación liberal, identificándolo como una variante chovinista del socialismo de Estado.4
Se presenta como una «tercera vía» o «tercera posición»5 que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal en crisis (la forma de gobierno que representaba los valores de los vencedores en la Primera Guerra Mundial, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos, a los que considera «decadentes») como a las ideologías del movimiento obrero tradicional en ascenso (anarquismo o marxismo, este último escindido a su vez entre la socialdemocracia y el comunismo, que desde 1917 tenía como referente al proyecto de Estado socialista que se estaba desarrollando en la Unión Soviética); aunque el número de las ideologías contra las que se afirma es más amplio:
El fascismo tiene sus enemigos agrupados en estos tres frentes: el social-comunista, el demoliberal-masónico y el populismocatólico.
Revista F. E. 1933 [8]
El concepto de «régimen fascista» puede aplicarse a algunos regímenes políticos totalitarios o autoritarios6 de la Europa de entreguerras y a prácticamente todos los que se impusieron por las potencias del Eje durante su ocupación del continente durante la Segunda Guerra Mundial.
De un modo destacado y en primer lugar a la Italia fascista de Benito Mussolini, (1922) que inaugura el modelo y acuña el término; seguida por la Alemania del III Reich de Adolf Hitler (1933) que lo lleva a sus últimas consecuencias; y, cerrando el ciclo, la España Nacional de Francisco Franco que se prolonga mucho más tiempo y evoluciona fuera del periodo (desde 1936 hasta 1975). Las diferencias de planteamientos ideológicos y trayectorias históricas entre cada uno de estos regímenes son notables. Por ejemplo, el fascismo en la Alemania nazi o nacional-socialismo añade un importante componente racista, que sólo es adoptado en un segundo momento y con mucho menor fundamento por el fascismo italiano y el resto de movimientos fascistas o fascistizantes. Para muchos de estos el componente religioso (católico u ortodoxo según el caso) fue mucho más esencial, tanto que Trevor-Roper ha podido definir el término fascismo clerical (entre los que estaría el nacionalcatolicismo español).7
Puede considerarse que el fascismo italiano es un totalitarismo centrado en el Estado:
El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo.
Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.
Mussolini8
Mientras que el nazismo alemán está centrado en la raza identificada con el pueblo (Volk) o Volksgemeinschaft (interpretable como comunidad del pueblo o comunidad de raza, o incluso como expresión del apoyo popular al Partido y al Estado):
Ein Volk, ein Reich, ein Führer! «¡Un Pueblo, un Imperio, un Guía!»
También se pueden encontrar elementos del fascismo fuera del período de entreguerras, tanto antes como después. Un claro precedente del fascismo fue la organización Action Française(Acción Francesa, 1898), cuyo principal líder fue Charles Maurras; contaba con un ala juvenil violenta llamada los Camelots du Roi y se sustentaba en una ideología ultranacionalista, reaccionaria, fundamentalista católica (aunque Maurras era agnóstico) y antisemita. Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial reaparecieron movimientos políticos minoritarios, en la mayor parte de los casos marginales (denominados neofascistas o neonazis), que reproducen idénticos o similares planteamientos, o que mimetizan su estética y su retórica; a pesar de (o precisamente como reacción a) la intensa demonización a que se sometió a la ideología y a los regímenes fascistas, considerados principales responsables de la guerra que condujo a algunos de los mayores desastres humanos de la historia. En muchos países hay legislaciones que prohíben o limitan su existencia, sus actuaciones (especialmente el denominado delito de odio), su propaganda (especialmente el negacionismo del Holocausto) o la exhibición de sus símbolos.
El fascismo es una ideología y un movimiento político que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939) creado por Benito Mussolini. El término proviene del italiano fascio (‘haz, fasces’), y éste a su vez del latín fasces (plural de fascis).
El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista,1 2 mientras su base intelectual plantea la sumisión de la razón a la voluntad y la acción, aplicando un nacionalismo fuertemente identitario con componentesvictimistas o revanchistas que conducen a la violencia ya sea de las masas adoctrinadas o de las corporaciones de seguridad del régimen contra los que el Estado define como enemigos por medio de un eficaz aparato de propaganda, aunado a un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas o derechas), lo que no impide que habitualmente diferentes enfoques ideológicos proporcionen diferentes visiones del fascismo. Los ejemplos más comunes, se dan en la historiografía, la politología y otras ciencias sociales de orientación marxista, al ubicar al fascismo en la extrema derecha, vinculándolo con la plutocracia, e identificándolo algunas veces como una variante del capitalismo de Estado,3 o bien de orientación liberal, identificándolo como una variante chovinista del socialismo de Estado.4
Se presenta como una «tercera vía» o «tercera posición»5 que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal en crisis (la forma de gobierno que representaba los valores de los vencedores en la Primera Guerra Mundial, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos, a los que considera «decadentes») como a las ideologías del movimiento obrero tradicional en ascenso (anarquismo o marxismo, este último escindido a su vez entre la socialdemocracia y el comunismo, que desde 1917 tenía como referente al proyecto de Estado socialista que se estaba desarrollando en la Unión Soviética); aunque el número de las ideologías contra las que se afirma es más amplio:
El fascismo tiene sus enemigos agrupados en estos tres frentes: el social-comunista, el demoliberal-masónico y el populismocatólico.
Revista F. E. 1933 [8]
El concepto de «régimen fascista» puede aplicarse a algunos regímenes políticos totalitarios o autoritarios6 de la Europa de entreguerras y a prácticamente todos los que se impusieron por las potencias del Eje durante su ocupación del continente durante la Segunda Guerra Mundial.
De un modo destacado y en primer lugar a la Italia fascista de Benito Mussolini, (1922) que inaugura el modelo y acuña el término; seguida por la Alemania del III Reich de Adolf Hitler (1933) que lo lleva a sus últimas consecuencias; y, cerrando el ciclo, la España Nacional de Francisco Franco que se prolonga mucho más tiempo y evoluciona fuera del periodo (desde 1936 hasta 1975). Las diferencias de planteamientos ideológicos y trayectorias históricas entre cada uno de estos regímenes son notables. Por ejemplo, el fascismo en la Alemania nazi o nacional-socialismo añade un importante componente racista, que sólo es adoptado en un segundo momento y con mucho menor fundamento por el fascismo italiano y el resto de movimientos fascistas o fascistizantes. Para muchos de estos el componente religioso (católico u ortodoxo según el caso) fue mucho más esencial, tanto que Trevor-Roper ha podido definir el término fascismo clerical (entre los que estaría el nacionalcatolicismo español).7
Puede considerarse que el fascismo italiano es un totalitarismo centrado en el Estado:
El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo.
Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.
Mussolini8
Mientras que el nazismo alemán está centrado en la raza identificada con el pueblo (Volk) o Volksgemeinschaft (interpretable como comunidad del pueblo o comunidad de raza, o incluso como expresión del apoyo popular al Partido y al Estado):
Ein Volk, ein Reich, ein Führer! «¡Un Pueblo, un Imperio, un Guía!»
También se pueden encontrar elementos del fascismo fuera del período de entreguerras, tanto antes como después. Un claro precedente del fascismo fue la organización Action Française(Acción Francesa, 1898), cuyo principal líder fue Charles Maurras; contaba con un ala juvenil violenta llamada los Camelots du Roi y se sustentaba en una ideología ultranacionalista, reaccionaria, fundamentalista católica (aunque Maurras era agnóstico) y antisemita. Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial reaparecieron movimientos políticos minoritarios, en la mayor parte de los casos marginales (denominados neofascistas o neonazis), que reproducen idénticos o similares planteamientos, o que mimetizan su estética y su retórica; a pesar de (o precisamente como reacción a) la intensa demonización a que se sometió a la ideología y a los regímenes fascistas, considerados principales responsables de la guerra que condujo a algunos de los mayores desastres humanos de la historia. En muchos países hay legislaciones que prohíben o limitan su existencia, sus actuaciones (especialmente el denominado delito de odio), su propaganda (especialmente el negacionismo del Holocausto) o la exhibición de sus símbolos.
Partido Comunista de la Unión Soviética
Partido Comunista de la Unión Soviética
Коммунистическая партия Советского Союза
Líder Secretario General del PCUS
Fundación 1 de enero de 19121
Disolución 29 de agosto de 1991
Ideología política Comunismo,
Marxismo-leninismo,
Internacionalismo
Posición en el espectro Extrema izquierda
Sede Moscú, URSS
País
Organización juvenil Komsomol
Organización de Pioneros Vladimir Lenin
Afiliación internacional Comitern (1919-1943)
Cominform (1947-1956)
Publicación Pravda
1 Como Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (bolchevique)
El Partido Comunista de la Unión Soviética (en ruso: Коммунистическая партия Советского Союза, Kommunisticheskaya partiya Sovetskogo Soyuza; abreviado: КПСС, KPSS) fue el único partido político legal de la Unión Soviética, y una de las mayores organizaciones comunistas en el mundo. Perdió su dominio a raíz del fallido intento de golpe de Estado de agosto de 1991 comandado por un grupo de miembros de la llamada "línea dura".
Emergió de la facción bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, bajo el liderazgo de Vladímir Lenin y encabezó la Revolución de Octubre de 1917 que derrocó al Gobierno Provisional Ruso y estableció el primer Estado socialista del mundo (la RSFS de Rusia). Debido a su papel central en la Constitución de la Unión Soviética, el Partido controló todos los órdenes de gobierno en la URSS y no toleró ninguna oposición. Su organización estaba subdividida en los partidos comunistas de las repúblicas constitutivas soviéticas, así como en el Komsomol, la organización juvenil de masas. El partido también fue la fuerza impulsora de la Tercera Internacional.
Dejó de existir tras el intento de golpe de Estado en 1991 y fue sucedido por el Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), segunda fuerza política en Rusia, y por los partidos comunistas de las ahora independientes ex repúblicas soviéticas.
Orígenes y evolución del partido[editar]
En marzo de 1898 fue fundado el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR) a partir de varios círculos socialdemócratas, así como muchos otros grupos marxistas, tras la celebración en Minsk de su I Congreso. Luego, como consecuencia de la separación entre la facción bolchevique (es decir, la mayoritaria) y lamenchevique (minoritaria) en 1903, los bolcheviques constituyeron en enero de 1912 el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (bolchevique).
Durante la Revolución Rusa, los bolcheviques tomaron el poder político con la insurrección del 7 de noviembre de 1917, y en marzo de 1918 su Partido fue renombrado como Partido Comunista Ruso (bolchevique). En 1925, con la Unión Soviética ya constituida, se convirtió en el Partido Comunista de toda la Unión (bolchevique). Finalmente, en 1952 se simplificó a Partido Comunista de la Unión Soviética.
Función como Partido gobernante en la URSS
Un año después de la fundación de la URSS en 1922, el partido se convirtió oficialmente en el único partido legal. El Artículo 6 de la Constitución Soviética de 1977 afirmaba:
«La fuerza dirigente y orientadora de la sociedad soviética y el núcleo de su sistema político, de las organizaciones estatales y sociales es el Partido Comunista de la Unión Soviética. El PCUS existe para el pueblo y sirve al pueblo. Pertrechado con la doctrina marxista leninista el Partido Comunista determina la perspectiva general del desarrollo de la sociedad, la línea de la política interior y exterior de la URSS, dirige la gran actividad creadora del pueblo soviético e imprime un carácter sistemático y científicamente formulado a su lucha por el triunfo del comunismo. Todas las organizaciones del partido actúan en el marco de la Constitución de la URSS.»1
Bajo la fuerte presión de grupos opuestos al sistema de unipartidismo, en 1990 el Soviet Supremo de la Unión Soviética aprobó una ley con una serie de enmiendas y adendas a la Constitución sustituyendo, entre otros cambios, la frase «la fuerza dirigente y orientadora» por la de «el Partido Comunista de la Unión Soviética y otros partidos políticos».2
Ilegalización y disolución[editar]
Tras el fallido intento de golpe de Estado de agosto de 1991, los decretos del Presidente de la RSFSR Borís Yeltsin suspendieron las actividades del partido en el territorio de la RSFSR3 y sus propiedades fueron confiscadas.4 Por el decreto del 6 de noviembre de 1991 la actividad del Partido Comunista de la Unión Soviética era cesada y su estructura organizativa era disuelta.5
Tras la disolución de la Unión Soviética en 1991, en noviembre de 1992, el Tribunal Constitucional de la Federación de Rusia se pronunció sobre el "caso del PCUS".6 El tribunal consideró incompatible con la Constitución que el presidente Yeltsin forzara una investigación de los hechos de la actividad anticonstitucional del Partido Comunista Ruso y la nacionalización de las propiedades del PCUS. Fue reconocida constitucionalmente la suspensión de las actividades de los organismos y organizaciones del Partido Comunista Ruso y la disolución de las estructuras de gobierno del PCUS y el PCR, pero no las estructuras organizativas de las organizaciones primarias del Partido constituidas por el principio de territorialidad.
Organizaciones sucesoras del PCUS[editar]
Varias de las estructuras de organización del PCUS no reconocieron la legalidad de la prohibición y se negaron a cumplirla, pasando a actuar prácticamente en la clandestinidad.
El mayor de los herederos de las organizaciones del PCUS es el Unión de Partidos Comunistas - Partido Comunista de la Unión Soviética. Esta organización surge el 27 de marzo de 1993, cuando en el XXIX Congreso del PCUS celebrado en Moscú se anunció la conversión del PCUS en el UPC-PCUS. El líder de la organización desde 1993 hasta 2001 fue Oleg Shenin, un ex miembro del Comité Central delKomsomol.7
Después de la muerte de Shenin, la organización quedó encabezada por el líder del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR) Guennadi Ziugánov.
Además, durante la década de 1990 se crearon unos cuantos partidos más con el nombre del PCUS y del Partido Comunista de toda la Unión (bolchevique). Desde el 2 de junio de 2009, ninguno de los Partidos Comunistas de la Unión Soviética y Partidos Comunistas de la Unión están registrados en el Ministerio de Justicia de la Federación Rusa.8
La estructura organizativa del PCUS en Rusia se convirtió en la base para la creación del Partido Comunista de la Federación Rusa.9
Estructura del PCUS
Autoridades centrales
El órgano de gobierno del PCUS era el Congreso del Partido que originalmente era convocado anualmente, pero con el tiempo sus reuniones se hicieron menos frecuentes, especialmente durante el gobierno de Iósif Stalin. Los Congresos del Partido elegirían un Comité Central que, por su parte, elegiría unPolitburó. Bajo Stalin, la posición más poderosa en el partido era la de Secretario General, quien era elegido por el Politburó.10 En 1952 el cargo deSecretario General se convirtió en Primer Secretario y el Politburó en Presidium antes de volver a sus antiguos nombres bajo el mandato de Leonid Brézhnev en 1966.
En teoría, el poder supremo en el PCUS correspondía al Congreso del Partido. Sin embargo, en la práctica, todo el poder ejecutivo estaba en manos del Secretario General.
En los niveles inferiores, la organización jerárquica del partido era administrada por los Comités del Partido o partkóms (партком). El partkom era dirigido por el secretario del partkom (секретарь парткома) electo. En las empresas, instituciones, koljóses, etc., se los conocía como tal, es decir, "partkóms". En los niveles superiores el nombre de los Comités se abreviaba siguiendo la misma lógica: raikóms (райком) en el nivel raión, obkóms(обком) para los niveles de óblasts (conocido anteriormente como gubkóms (губком) para gubérniyas), gorkóms (горком) para el nivel de ciudad, etc.
La base del partido era la "organización primaria del partido" (первичная партийная организация) o "célula del partido" (партийная ячейка). Se creaba sin cualquier entidad organizativa, dondequiera que hubiese al menos tres comunistas. El órgano de gestión de una célula era el "buró del partido" (партийное бюро, партбюро). Este partburó era encabezado por los "secretarios del buró" (секретарь партбюро) electos.
En las células más pequeñas del partido, los secretarios eran trabajadores regulares de la correspondiente fábrica, hospital, escuela, etc. Si la organización del partido era lo suficientemente grande, era encabezada por un "secretario liberado" (освобожденный секретарь), cuyo salario estaba a cargo del partido.


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